Fotógrafo
La experiencia existencial no es algo fácil de determinar. Es individual y la influyen muchos factores: socioeconómicos, culturales, geográficos, etc., a los que además se les suma la subjetividad. Para mí, el pulso de la vida es fluctuante, aleatorio, impermanente y fugaz, pero repleto de simbolismos y situaciones que alimentan el espíritu y siempre te mantienen en movimiento.
La Merkabá cabalística representa ese movimiento: el viaje circular del espíritu que aprende a habitar la materia sin perder su naturaleza celeste, la forma en la que el espíritu recuerda que también es cuerpo y viceversa.
La experiencia existencial es la sombra; la Merkabá, la forma que le da sentido. Una nos enfrenta al vacío, la otra nos enseña a transitarlo. Una nos recuerda la finitud, la otra la trascendencia. En su unión se revela el misterio: el ser humano como portal, el instante como eternidad.
Con este proyecto en desarrollo trato de plasmar estos conceptos en imagen, al mismo tiempo que exploro cómo la conciencia se manifiesta a través del cuerpo, del gesto y del tiempo. Cada fotografía busca capturar ese tránsito entre lo conciente y lo inconciente, entre lo humano y lo divino; el momento exacto en que la materia se reconoce como espíritu y el espíritu se deja mirar.
























To be continued…