Stellarium

La estrella más cercana a la Tierra (además del Sol) es Próxima Centauri, a unos 4.24 años luz. Probablemente muchas de las luminarias que vemos en la noche ya no existen: son apenas remanentes de fulgores apagados hace eones. En la escala cósmica, incluso las estrellas son fugaces: aparecen y se extinguen en un pestañeo.

Las flores, también efímeras en su dimensión terrenal, poseen una belleza igualmente hipnótica y metafísica. Como sus homólogas celestes, florecen en medio del caos y persisten en un mundo imperfecto e impredecible.

Las flores, al igual que la Estrella tarológica, son heraldos de esperanza. Nos recuerdan que, por más pequeña que sea, siempre habrá una luz en la noche más oscura. Una brilla como guía tras el colapso de la Torre; las otras encarnan el renacimiento y el clímax del ciclo presente. Ambas revelan que lo bello siempre regresa, incluso cuando todo parece perdido.

Fotografía en blanco y negro de alto contraste de flores pequeñas, Raúl Campos, fotógrafo radicado en CDMX
Fotografía en blanco y negro de alto contraste de flores grandes, Raúl Campos, fotógrafo radicado en CDMX.