El shibari, el arte japonés de ataduras eróticas, ha logrado insertarse dentro de las escenas del arte contemporáneo y la moda debido a su estética, simbolismo y poder expresivo. Su origen se remonta al Japón feudal, cuando los samuráis usaban una técnica llamada hojōjutsu para inmovilizar y castigar a criminales con cuerdas, aplicando presión en puntos de dolor sin causar daños permanentes.
Con el tiempo, estas ataduras adquirieron un sentido sexual. En 1928, el artista Seiu Ito (el pintor de la perversión) transformó el hojōjutsu en kinbaku, una forma artística de bondage enfocada en la estimulación erótica, publicada en su libro Seme no Kenkyu (Investigación sobre la tortura).
Tras la Segunda Guerra Mundial, la influencia occidental y la cultura pop, con figuras como Bettie Page y revistas como Kitan Club, impulsaron la difusión del kinbaku, que en los años noventa adoptó el nombre de shibari.
Estas fotos documentan el acto en México de la nawashi (maestra de cuerdas) Saki Kamijoo.











